Uso de un humidificador para la creación de un buen ambiente en oficinas

Como es sabido, el nivel de comodidad que una persona experimenta en su lugar de trabajo influye notablemente en su desempeño; es por esta razón que resulta fundamental que en oficinas, lugares en los que por lo regular labora un gran número de personas, se creen las condiciones ambientales adecuadas para garantizar el confort de los empleados. Las condiciones ambientales en una oficina incluyen factores como temperatura, humedad, iluminación y ventilación y debido a su relación con el rendimiento de los trabajadores, si el edificio por sus características estructurales no permite la creación del ambiente adecuado, se recomienda recurrir a instalar equipo especial como un humidificador, extractores de aire, calefactores, entre otros que contribuyan a crearlo.

En esta ocasión presentaremos algunos puntos que conviene tener en consideración a la hora de acondicionar un lugar de trabajo, en particular una oficina, esto con la finalidad de garantizar una buena calidad ambiental para la comodidad de quienes laboran en ella y para el beneficio de los objetivos de la empresa en cuestión.

Para comenzar, es necesario que definamos algunos de los conceptos más importantes al momento de hablar de las condiciones ambientales en un espacio de trabajo. El primero de ellos es el confort térmico, concepto que se refiere a las sensaciones que experimenta una persona que la hace sentirse bien en un espacio determinado. Estas sensaciones se asocian con el equilibrio entre las pérdidas y ganancias de calor, que se presentan frecuentemente en el cuerpo del ser humano a raíz de las funciones metabólicas que lleva a cabo y de sus actividades. Dicho equilibrio es determinado por la radiación de calor, la convección y la evaporación, procesos en los que influyen factores como la temperatura ambiental, el nivel de humedad, la velocidad del aire, el sexo y la edad de los individuos. Estos últimos factores son de importancia, pues definen las preferencias que tiene un individuo por ciertos niveles de humedad y temperatura, por lo que deben ser tomados en cuenta al acondicionar una oficina.

Otro término es la temperatura, estrechamente relacionado con el anterior. De hecho, todos los factores que mencionaremos guardan una relación cercana y se modifican mutuamente. El concepto de temperatura en realidad es bastante cercano para todos, pero es importante identificar que existen dos tipos de temperatura, la del aire y la radiante. La temperatura del aire, por un lado, equivale a las características del clima como tal, es decir, la del ambiente, mientras que la temperatura radiante es el nivel de calor conservado por las superficies que por convección cede a la temperatura del aire. Además de considerar la relación entre estos dos tipos de oficina, es importante saber que según su ubicación geográfica, el rango de temperatura ideal en diferentes épocas del año puede variar, aunque los promedios se encuentren en 24°C en el verano y 22°C en invierno.

El siguiente factor a tener en cuenta es el nivel de humedad. La humedad contenida en el aire se determina a partir de la relación entre la cantidad máxima de vapor de agua que puede contener el aire a una temperatura específica. A esto se le conoce como humedad relativa, y es necesario mantenerlo en un rango adecuado para que el ambiente resulte confortable. Un nivel muy bajo de humedad al igual que un nivel muy elevado no únicamente resulta incómodo, sino que también tienen efectos negativos sobre el estado de salud. Por esta razón conviene buscar un equilibrio, ya sea por métodos pasivos o bien, activos, como es el uso de equipos especiales, ya sea un humidificador cuando la humedad relativa es muy baja, o un deshumidificador, cuando el ambiente es húmedo en exceso. El rango de humedad relativa recomendable depende principalmente de la temperatura, así como de la zona geográfica donde se ubica la oficina y de la temporada del año. Los valores aceptables para la salud se encuentran entre el 40 y el 60% a una temperatura en un rango de temperatura entre 15 y 30°C. Si el porcentaje de humedad relativa se encuentra por debajo de 30 o bien, supera el 60%, existen riesgos de salud en el personal, además de incrementarse las probabilidades de que la estructura del edificio y mobiliario sufran deterioros.

Además de los anteriores, un factor que influye bastante en el confort térmico es el movimiento del aire. Este es uno de los factores que por lo regular no se cuidan lo suficiente en una oficina y por la relación que tiene tanto con la temperatura como con la humedad, si no se tiene un control sobre él difícilmente se podrá establecer las condiciones ambientales propicias para un buen desempeño laboral. El movimiento del aire aporta ventilación, pero no sólo eso, según los niveles de humedad y temperatura, puede crear diferentes sensaciones en el personal. Cuando la temperatura y humedad son elevadas, pero hay suficiente movimiento de aire en la oficina, la sensación de calor y humedad se ven equilibradas por la sensación de frescura que aporta el aire. Por otro lado, si la temperatura es baja y la humedad es baja, el movimiento de aire puede crear la sensación de frío. A partir de la relación entre estos factores, se ha determinado que en entornos calurosos donde se realizan trabajos sedentarios, la velocidad de movimiento de aire debe ser de alrededor de .50 m/s, mientras que en ambientes no calurosos el aire debe moverse a una velocidad promedio de .25 m/s y para trabajos no sedentarios se recomienda que la velocidad de movimiento de aire ronde los .75 m/s.

Otro factor relacionado estrechamente con el anterior es la calidad del aire; este concepto tiene que ver con la ventilación y dentro de una oficina, especialmente en las áreas donde se utilizan aparatos de copiado e impresión, donde se usan pinturas y adhesivos o productos químicos es de gran importancia renovar constantemente el aire para reducir riesgos de salud. Contar con suficiente ventilación por medios pasivos o bien, instalar un equipo de ventilación mediante la extracción de aire, además de una adecuada planeación de la distribución de las áreas de trabajo contribuyen a tener una buena calidad de aire en una oficina. También es importante considerar otros factores como el ruido, la luz y elementos visuales, que influyen en el grado de confort de las personas que laboran en una oficina, de los que hablaremos en futuras publicaciones en este blog.

Recuerda que si deseas crear condiciones ambientales adecuadas para un trabajo eficiente en una oficina, puedes recurrir a la instalación de equipos de ventilación, extracción de aire, calefacción, o bien de un humidificador o un deshumidificador para regular niveles de temperatura y humedad, y en H2OTEK tenemos los de mejor calidad. Visita nuestro catálogo de productos en línea o ponte en contacto con nosotros para solicitar información detallada acerca de los equipos que ponemos a tu alcance, para nosotros será un placer atenderte.