CULTIVO DE SETAS PARTE 1

Las setas son un tipo de hongos que se desarrollan sobre sustratos vegetales y se alimentan de la materia orgánica sobre la que crecen. Si bien, estos hongos se dan en entornos naturales húmedos, principalmente sobre troncos en descomposición, son un excelente alimento para las personas y su creciente demanda hizo necesario que se comenzaran a cultivar de manera intensiva. En esta entrada hablaremos de cómo se cultivan las setas en ambientes controlados y daremos algunas recomendaciones para crear el ambiente ideal para obtener un producto de buena calidad y agradable al consumidor.

Las setas requieren de condiciones de humedad y temperatura específicas, para desarrollarse y alcanzar la forma tan característica que las distingue. Una seta está formada por filamentos muy finos que en conjunto forman un micelio sobre el que se forman pequeños grumos que, si el hongo se encuentra en las condiciones ambientales adecuadas y cuenta con un buen sustrato para alimentarse, van creciendo poco a poco hasta que se forma el sombrero del hongo. La correcta formación del sombrero de una seta es de gran importancia pues es gracias a las esporas que se producen en su parte inferior que la especie se reproduce.

En un entorno natural las setas se desarrollan sobre materia orgánica, pues se alimentan de ella, pero en condiciones de cultivo controladas es necesario proporcionarle un sustrato nutritivo para que los hongos crezcan y se reproduzcan satisfactoriamente. Además del sustrato para alimentar a la seta, controlar el nivel de humedad y la temperatura del espacio en que se estén cultivando las setas es fundamental y para ello se requiere de una buena ventilación y el uso de humidificadores. Controlar otros factores, como la iluminación, también es determinante para el éxito del cultivo de este tipo de hongos y se recomienda conocer las diferentes etapas del desarrollo de una seta para manipular y producir las condiciones de cultivo ideales.

Existen diferentes medios de cultivo para el desarrollo de las setas, cada uno de ellos tiene la finalidad de proporcionarle al hongo todos los nutrimentos que necesita. Tales medios se pueden preparar o adquirir en casas comerciales dedicadas a su comercialización. El primer paso a seguir es el aislamiento del micelio, que en fase de desarrollo sobre un cultivo nutritivo recibe el nombre de cepa.

Para aislar la cepa también existen dos métodos: haciendo un corte longitudinal al hongo para extraer fragmentos de micelio que serán colocados en cajas de petri para su crecimiento o  por medio de esporas obtenidas del sombrero del hongo colocado sobre papel estéril en el que quedarán las esporas de la seta. En caso de que se desee obtener la cepa por esporas es necesario que el papel estéril sobre el que se ponga el hongo, se coloque en un recipiente limpio y estéril en un ambiente húmedo, pues de esta manera la liberación de esporas se realizará eficientemente. Para aumentar el nivel de humedad en el espacio en que se estén obteniendo las cepas se pueden instalar humidificadores.

Una vez que se hayan obtenido las cepas a partir de las cuales se comenzará el cultivo de las setas es necesario que se almacenen de una manera especial para retardar su envejecimiento y la pérdida de sus características y viabilidad del cultivo. Para ello, se colocan en cajas de petri con un sustrato nutritivo y periódicamente tienen que cambiarse a nuevas cajas de petri con sustrato nutritivo. Las esporas se pueden almacenar en bolsas de plástico con silicagel para que se mantengan secas y si lo que se desea es detener el desarrollo del micelio pero conservar la cepa, optar por nitrógeno líquido, sustancia en que la cepa podrá mantenerse por muchos años sin perder sus propiedades de rendimiento de producción, color y forma, es la mejor opción.

Cuando se cuenta con las cepas el siguiente paso es preparar la semilla o inóculo para comenzar a producir los hongos de manera masiva. Este paso se compone de dos fases: la preparación del inóculo primario y la del inóculo secundario. La primera de ellas consiste en propagar el micelio en semillas y la segunda en la multiplicación de este micelio para tener más material para comenzar con la producción. En esta etapa se tiene que elegir en qué semillas se colocará el micelio. Por lo regular se emplea sorgo o trigo, claro que esto depende de la disponibilidad del grano o semilla, de su calidad y de su costo y bien puede ser centeno, avena, arroz, mijo o cebada, entre otros. El grano elegido se tiene que limpiar e hidratar en una inmersión en agua y posteriormente se tiene que eliminar el exceso de humedad que contenga. En este sustrato preparado se hacen los inóculos primarios y secundarios. Es de suma importancia que en esta etapa del proceso se tenga un control sobre el nivel de humedad y la temperatura y que no se utilicen granos o semillas que hayan estado en contacto con químicos como fungicidas o pesticidas pues esto podría contaminar la producción de las setas.

En próximas entradas seguiremos hablando de los métodos de cultivo de setas y de la importancia que puede tener el uso de humidificadores en la producción de estos hongos para garantizar productos de buena calidad que acepten los consumidores. En H2OTEK tenemos los mejores equipos de humidificación y en nuestro catálogo en línea podrás encontrar todos nuestros productos para el control del ambiente en éste y otro tipo de cultivos.