Un ambiente seco agrieta y deforma las chapas de madera, generando pérdida de dinero y materiales

Cómo proteger las chapas de madera con el uso del humidificador

Si usted es alguien que trabaja directamente con la madera, no importando el rubro de su trabajo, sabe que una ausencia de humedad es capaz de dañar seriamente tales elementos, y eso le llevará a perder una importante inversión de dinero.

Esto se debe a las características inherentes de la madera, propiedades higrométricas que le permiten mantener su forma lo más estable posible, que de verse alteradas por un desbalance de humedad en un área determinada, dañará la madera a tal grado de que ya no servirá para su propósito, como confección de muebles o para la estructura de una vivienda.

En ese sentido, se necesitarán dispositivos de humidificación con buena potencia, para mantener los niveles de saturación en los almacenes donde se resguarde el material. Dependiendo del tamaño de estos espacios, podrías requerir un sistema de humidificación robusto, o solo se precisará de algún humidificador ultrasónico sencillo o purificador de aire.

La humedad es importantísima durante todas las fases de la manipulación de la madera, desde su resguardo después de obtenerla, pasando por la etapa productiva y cuando se va a almacenar, ya convertida en un producto final. Si usamos la madera para la producción de mobiliario fino, es trascendental cuidarla en todo momento, porque, para la óptima conservación de su color y forma, el ambiente donde se manipulen debe estar en las condiciones ideales.

Uso de humidificador en las etapas productivas de la madera

Primera etapa. Cuando se obtiene y se almacena por primera vez, la madera pasa por una etapa de humidificación, he ahí la importancia del sistema humectante; esto es básico para que no pierda sus propiedades y no se agriete, que de hacerlo, prácticamente se convertiría en un material no útil para ciertos propósitos.

Segunda etapa. En esta fase de producción, cuando se emplea a la madera para su estado final, que vendrían siendo las chapas y hojas, se someterá a un proceso de sumergimiento en vapor, es decir, que mientras se está cortando y pelando la madera, necesitará de humidificantes o incluso en algunos casos se precisará de hervirla; esto favorecerá la elasticidad, y se evitarán cortaduras que pongan en riesgo su calidad.

Tercera etapa. Es esta penúltima fase, vendrá el proceso de secado, pero hecho a conciencia, sin desecar en demasía la madera, porque si se produjera algún error en este procedimiento, entonces es muy probable que se agriete o se quiebre. Es importante que esta, incluso en el secado, guarde algo de humedad.

Cuarta etapa. O almacenamiento. Es trascendental que el producto final de la madera al convertirse en chapa, su entorno no sea seco. En ese sentido, los sistemas de humidificación son perfectos, y se deberán instalar en los cuartos de almacenaje del producto. Recuerda, si hay roturas o resquebrajamientos, entonces el producto no servirá, y se perderán cuantiosas sumas de dinero.

Uso del humidificador para protección de la madera y otras condiciones ideales

La madera siempre seguirá siéndolo, aún después de su transformación a producto final. Pero sus propiedades se pueden ir perdiendo debido a ciertas condiciones, y es que son excelentes en el absorbimiento o pérdida de humedad, así que hay que tener cuidado con eso.

Las condiciones ideales que deben tener los cuartos de almacenamiento son muy específicas. Para empezar, para que la madera no pierda color, es esencial que los espacios de resguardo estén oscuros. La temperatura de dichos lugares tiene que estar entre los 15°C y 18°C. Y para culminar, los niveles de saturación deben ser relativamente altos, entre un 65% y un 75% de humedad. Solo así nos aseguraremos de que el producto final no sufra daños por la sequedad.

Se aconseja adquirir humidificadores de funcionamiento constante, y fáciles de controlar en sus niveles de humedad, tampoco es bueno que tengamos el almacén con valores de saturación muy elevados.