Cuidados y uso de humidificador para las plantas carnívoras

Condiciones ideales de temperatura y humedad en nuestra vegetación

Las plantas carnívoras, un tipo de vegetación que no es precisamente un tema trending topic en redes sociales, o tan siquiera sea considerado para una persona el pensar en comprar una. También conocidas como plantas insectívoras, fue descrita por el mismo Darwin en un primer tratado, en el año de 1875. Aunque no lo parezca, hay muchas especies, aproximadamente 630. Por lo regular, su hábitat son los pantanos, e incluso áreas con suelo rocoso, por ello son muy raras.

Algo de lo que podemos estar seguros es que una planta carnívora o insectívora puede ser de gran ayuda en nuestros jardines para controlar la sobrepoblación de insectos, como los mosquitos, más que nada esta es la razón por la que son capaces de crecer en suelos que no son tan ricos en minerales, o fértiles. Aunque hay que mencionar que son débiles ante las sequías, y a diferencia de otra vegetación, éstas precisan de agua con un pH elevado, como de 6.5.

La diversidad en cuanto a maneras de atracción y captura de insectos o protozoos es impresionante. Por ejemplo hay especies que con solo tener pelillos pegajosos como miel atrapan a sus presas. Hay otras que recurren a algo parecido a pinzas para afianzarse más aún a su comida. Existen plantas carnívoras que emplean verdaderos mecanismos complejos, que atraen y atrapan mediante trampas de presión acuática. Igualmente los protozoos al toparse con una Genlisea, sufren una especie de extravío, y solo dan vueltas y vueltas en una espiral sin fin, hasta que la planta cierra la salida.

Los cuidados que precisa la planta carnívora son varios, ya que factores como iluminación, humedad, temperatura, entre otros, determinarán el óptimo crecimiento en un jardín como tal.

Aclimatarse

Es normal que traer una planta como ésta a un entorno que desconoce, puede impactar en la misma insectívora, por ello es trascendental que poco a poco logre una aclimatación que le permita sentirse más a gusto. Se recomienda que para tal efecto se le ubique en un terrario especial con cubierta de plástico y un armazón resistente, como madera. Es fundamental que en el primer mes se le saque del terrario para que se ventile, posterior a esos treinta días ya podrás trabajarla de manera normal

Iluminación

En cuestión de plantas carnívoras, hay variantes dependiendo de la especie en cuanto a la recepción de luz solar, es decir, aunque todas necesitan luz, a unas les viene mejor recibirlas de manera directa y a otras no. Por ejemplo, a la Dionaea y Sarracenia, necesitan de recibir luz solar de forma directa y durante al menos cinco horas, aunque expertos aseguran que lo mejor es que se expongan en las primeras horas del día, hasta antes del mediodía, ya que se aprovecha mejor la energía solar, esto le sirve de mucho para que las trampas que usan sean más coloridas y llamativas para los insectos. Caso opuesto a la familia de los Drosera y Nephentes, que si los exponen a luz directa, lo más probable es que sus trampas se quemen y marchiten, en ese sentido es preponderante colocar filtros para que reciban una luz más difuminada.

Temperatura

Al igual que el caso anterior, la temperatura variará dependiendo de la especie de planta insectívora. Por ejemplo, la Sarracenia tiene que hibernar con temperaturas inferiores a los 5 grados Celsius, si el ambiente está frío, entonces se podrá exponerla en macetas al aire libre, siempre y cuando sea frío, en su defecto, habría que refrigerarlas, solo que antes de hacer tal acción, se recomienda pulverizar con la combinación de fungicidas, y su riego no deberá ser tanto, a lo mejor un humidificador podría ser de utilidad, posteriormente, justo antes de meterlas al refrigerador, checa que no tenga mucha agua y pulveriza nuevamente con fungicidas. Por otro lado, la Cephalotus, Heliamphora, entre otras, prefieren las temperaturas tropicales, sin ser estas demasiadas calurosas, por lo que dichas especies de plantas precisan de una temperatura equilibrada.

Humidificación

Por lo regular, la mayoría necesita de humidificación constante, unas más en contacto directo con el agua, otras con un ambiente de saturación atmosférica importante. En ese sentido lo que se puede hacer es: Colocar la planta carnívora en una maceta que a su vez ésta esté en una bandeja con un cuenco, cuando se le riegue, la humedad se mantendrá constantemente. Otro método es utilizar un atomizador para proporcionar agua destilada, solo que hay que tener mucho cuidado de no pasarnos, mucha agua puede ser contraproducente. El último método es muy efectivo: instalar un humidificador en el área donde se vayan a colocar las plantas carnívoras; con un adecuado dispositivo que además cuente con un control higrométrico, será una gran ayuda.